Créeme cuando te diga
que no quiero verte,
que me iré bien lejos
y no abra retorno.
que no quiero verte,
que me iré bien lejos
y no abra retorno.
Créeme, cuando un día cualquiera
salga por la puerta,
sin arrepentimiento alguno,
sin mirar atrás.
Así soy, soporto hasta un punto,
después paso páginas,
doblo las esquinas
sin mirar atrás.
Créeme, no estoy hablando
por hablar,
la vida tiene topes
y estás llegando al mío.
Estás tocando teclas
que jamás debiste tocar,
todo porque te he querido
como a nadie en el mundo.
Pero se acaba tu suerte,
me tienes cansada,
me hierve la sangre
te arrepentirás!
Mariella Bobadilla Pichardo
Derechos reservados/1984.
No hay comentarios:
Publicar un comentario