Eres mi bien todo entero,
la palabra sublime,
el suspiro más hondo,
el murmullo sutil
de sentidas pasiones.
La sorpresa más pura
del vibrar de la vida,
una mezcla sin límites
de estupor y de ensueño.
La versión más certera
del latir elocuente,
del delirio en mi pecho.
Del cántaro pleno
de tu boca sagrada,
el ósculo errante
que de él se escapa,
me moja los labios
me muerde las ansias,
somete mis miedos,
desata mis ganas,
que al fin se deshojan,
que al fin se deshacen,
como lo hace el río
cuando abraza al mar.
Mariella Bobadilla Pichardo/Febrero2024.
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