Vámonos, donde no hay imposibles,
donde solo importemos
solo tu, solo yo,
donde solo importemos
solo tu, solo yo,
solamente este amor.
Donde nadie nos mire,
donde nadie nos juzgue,
donde nadie nos diga
que podemos hacer.
donde nadie nos juzgue,
donde nadie nos diga
que podemos hacer.
Huyamos presurosos,
despojados de un todo,
de las reglas del mundo
solo con la ley de Dios.
despojados de un todo,
de las reglas del mundo
solo con la ley de Dios.
Vámonos, donde viven las hadas,
de los sueños eternos,
donde cabalguen libres
los vívidos deseos.
Donde vuelen libérrimos
nuestros sueños y metas,
nuestras caricias puras,
nuestros besos más ciertos.
nuestros sueños y metas,
nuestras caricias puras,
nuestros besos más ciertos.
Vámonos, aunque se acabe el mundo,
vámonos, a un lejano planeta,
donde el amor sea el humo
que produce mi hoguera.
vámonos, a un lejano planeta,
donde el amor sea el humo
que produce mi hoguera.
Mariella Bobadilla Pichardo
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